
El domingo 12 iniciará formalmente el calendario electoral con los comicios internos en la provincia de La Pampa. De seis ofertas políticas, la única que disputará el nombre que llegará a las generales será Juntos por el Cambio y sus dos candidatos, uno por la UCR y otro por el PRO, encararon la recta final de la campaña para ver cuál deberá enfrentarse al fortalecido gobernador local, Sergio Ziliotto, con el peronismo unido detrás de su figura.
En La Pampa no hay PASO, tampoco hay PAS. Por lo tanto, las candidaturas se resolverán mediante internas abiertas pero sólo estarán habilitados a participar quienes tengan más de una oferta electoral. O sea, el domingo 12 sólo estarán las boletas de Martín Maquieyra por el PRO y de Martín Berhongaray por la UCR, ambos actuales diputados nacionales. Aquí, como en el caso de Chubut mencionado en otra nota de El Destape, el radicalismo también mostró mayor cantidad de afiliados pero al tener la posibilidad de conquistar a independientes, el macrismo podría hacer fuerza.
Los únicos obligados a votar el 12 serán los afiliados a Juntos por el Cambio, por lo que hace semanas arrancó un operativo seducción para conquistar a la mayor cantidad de independientes, de uno y otro lado, para intentar imponerse. Si bien en un principio el macrismo creyó que podría perder la interna, sobre el filo del armado de las listas el radicalismo sorprendió con un candidato que no estaba en el radar de ninguno, por lo que ningún resultado, ahora, se planteó como un hecho consumado.
Esa situación, sumada a la potencia del PRO en materia de medios de comunicación, podría ser determinante. En la provincia se acusó que el macrismo usó una tragedia, como la de Lucio Dupuy, para levantar la imagen de Maquieyra, autor de una ley en tratamiento en el Congreso. Algo que se emparentó a actitudes similares con el caso de Cromañón o la tragedia de Once.
Fuente: El Destape.
